miércoles, 11 de febrero de 2009

Nikt tak pieknie nie mowil -Pidzama Porno

Nadie decia de un modo tan hermoso

A menudo tus ojos en vez de primaverar con verdor
Son tan frios y extranos
En conversaciones enfermas tus ojos miran a otra parte
Buscan solo donde esconderse

Tus brazos- pastel que no es crujiente
No huelen a crema de menta
Yo en tus brazos- disonancia inesencial
Lluvia de felicidad flecha sobre el abismo

Con un susurro al oido te dire que
Que yo, yo a eso renuncio

A esas mananas como la fiebre
-junto a tu ventana como un mendigo-
estuve sentado tras el arbol no pocas veces

Y a las estrellas cayendo
-estrellas borrachas como hoguera-
la noche que yo este muriendo

Con un susurro en el oido dire que
Que yo, yo a eso renuncio
Renuncio porque
Nadie decia de un modo tan hermoso que teme al amor
como tu

Antes que el rayo y el arociris crucen el puente de las penas
Antes que el dia de aqui parta sobre una nube
Antes que las arvejas y las rosas se besen de nuevo a traves del cerco
Antes que el polvo barra el patio

Con un susurro en el oido dire que
Que yo, yo a eso renuncio
Renuncio porque
Nadie decia de un modo tan hermoso que teme al amor
como tu
----------------------
http://spiewnik.wywrota.pl/17298_pidzama_porno_nikt_tak_pieknie_nie_mowil.html
http://www.youtube.com/watch?v=uCUEXpOpCGM

1 comentario:

Anónimo dijo...

Pasarás por mi vida sin saber que pasaste.
Pasarás en silencio por mi amor, y al pasar,
fingiré una sonrisa, como un dulce contraste
del dolor de quererte... y jamás lo sabrás.

Soñaré con el nácar virginal de tu frente;
soñaré con tus ojos de esmeraldas de mar;
soñaré con tus labios desesperadamente;
soñaré con tus besos... y jamás lo sabrás.

Yo te amaré en silencio, como algo inaccesible,
como un sueño que nunca lograré realizar;
y el lejano perfume de mi amor imposible
rozará tus cabellos... y jamás lo sabrás.

Quizás pases con otro que te diga al oído
esas frases que nadie como yo te dirá;
y, ahogando para siempre mi amor inadvertido,
te amaré más que nunca... y jamás lo sabrás.

Yo te amaré en silencio, como algo inaccesible,
como un sueño que nunca lograré realizar;
y el lejano perfume de mi amor imposible
rozará tus cabellos... y jamás lo sabrás.

Y si un día una lágrima denuncia mi tormento,
—el tormento infinito que te debo ocultar—
te diré sonriente: "No es nada... Ha sido el viento".
Me enjugaré la lágrima... ¡y jamás lo sabrás!